Si alguna vez ha participado en la gestión de un proyecto, seguro que conoce los diagramas de Gantt. Pero, ¿quién los inventó?

Por desgracia, Henry L. Gantt (1861-1919) ha caído un tanto en el olvido. Sin embargo, fue un ingeniero industrial mecánico que, además de dar su nombre a una conocida herramienta para planificar y programar tareas, exploró otras ideas relacionadas con la valoración de los empleados más destacables. Esta entrada del blog tiene por objeto explicar algunas cosas sobre Gantt y sus ideas e incluso ayudar a que esos prolíficos diagramas de Gantt se vean con un enfoque distinto.

Determinado en sus inicios

Gantt pasó la mayor parte de su niñez en Baltimore y se mostró diligente y perseverante desde muy joven. Por ejemplo, terminó la secundaria en McDonogh School, cuyos antiguos alumnos solían tener las mejores opciones de entrar en una universidad de la Ivy League, como Harvard, Princeton o Yale. Sin embargo, él optó por la cercana pero prestigiosa Universidad John Hopkins. Tras un breve periodo como profesor en su antiguo instituto, volvió a la universidad. Salió del Stevens Institute of Technology de Nueva Jersey con un máster en ingeniería mecánica.

En 1884, con 23 años, comenzó su carrera como delineante en su ciudad natal. Tres años más tarde estaba ya trabajando en Midvale Steel con Frederick Winslow Taylor. Taylor era el autor del taylorismo, un método que trata de lograr mayor eficacia centralizando el control del trabajo y dividiéndolo en un gran número de pequeños pasos. Por cierto, el método exactamente opuesto a este es la producción Lean, que más adelante ocuparía el lugar del taylorismo.

El diagrama de Gantt: una herramienta clásica de gestión de proyectos

Más tarde, Gantt obtuvo gran reconocimiento en círculos especializados con sus libros Work, Wages, and Profits: Their Influence on the Cost of Living (Trabajo, salarios y beneficios, 1910), Industrial Leadership (El liderazgo industrial, 1916) y Organizing for Work (La organización del trabajo, 1919). Era muy respetado como consultor en asuntos generales de gestión y trabajó para el Gobierno de Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial. Falleció poco después de acabar la guerra, en 1919. Gracias a la invención del diagrama de Gantt, que lleva su nombre y está basado en el trabajo realizado por Karol Adamiecki (1866-1933), Henry L. Gantt sigue estando de actualidad en muchas conferencias, cursos de formación y proyectos.

La ventaja del diagrama de Gantt es que es muy fácil de entender. A la izquierda se elabora una lista vertical con las diversas actividades o paquetes de trabajo, mientras que las barras correspondientes de la derecha indican la duración de cada actividad en un calendario horizontal. Si, por ejemplo, la marca del punto medio de la barra correspondiente a la fase A del proyecto se superpone al inicio de la barra de la fase B del proyecto, esto indica que la fase B puede comenzar en cuanto la fase A alcance su punto medio. También se pueden representar relaciones de dependencia entre fases del proyecto mediante flechas.

El legado de Henry L. Gantt

Aunque Gantt es conocido sobre todo por su idea fundamental, tuvo muchos otros logros igualmente avanzados. Por ejemplo, diseñó el célebre plan de tarea y bonificación. Con este sistema, los trabajadores reciben un porcentaje de bonificación sobre su salario normal si alcanzan una productividad diaria predefinida. Cuanto más rápido finalicen su trabajo, mayor será su bonificación. Las penalizaciones por baja productividad quedan expresamente excluidas. Gantt no quería presionar a los trabajadores, sino motivarlos. Más adelante, promovió la idea de recompensar a los directivos cuando sus empleados cumplían los objetivos marcados. Tenía que crearse un incentivo para que los empleados compartiesen sus conocimientos.

Así se impulsó la formación del personal. Gantt imaginó el final de los días de la «coacción» y el amanecer de la era del «conocimiento»: fue un visionario adelantado a su tiempo. Hoy en día, con la llegada de la digitalización, la formación continua se ha vuelto fundamental. La responsabilidad social corporativa fue otro tema de interés para Gantt que ha adquirido gran importancia en los últimos años. Sus ideas siguen vivas hoy en día a través de la Medalla Henry Laurence Gantt, otorgada cada año desde 1929 por la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos. Este galardón distingue a las personas destacadas por su trabajo en la dirección y la responsabilidad social. En este sentido, reconoce dos aspectos clave del trabajo de Gantt: mejorar la eficiencia y estar a la altura de las responsabilidades asumidas.

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